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  Mónica de la Fuente  
Mónica de la Fuente
España
 
         
   
             
   
Pasen y vean: las danzas Kathakali y Bharata Natyam para todos los públicos.

Como salidos de un cuento de hadas, los personajes del Kathakali recrean aventuras mitológicas hindúes en las que dioses y demonios libran terribles batallas. Fastuosos maquillajes, música en vivo, danza, dramatización y canto forman parte de este espectáculo teatral de Kerala, al suroeste de la India. Y al sureste resplandece su vecina, la elegante danza Bharata Natyam. Tan ancestrales como contemporáneas, podría decirse que los años no pasan por ellas. Ambas conservan la espiritualidad, los refinados gestos, la sensualidad, los complejos ritmos coordinados con minuciosos y fugaces movimientos de todo el cuerpo.

Si bien el Imperio Británico trató de estrangularlas cuando tuvo ocasión, temiéndose su continuidad; las danzas clásicas de India renacieron en el siglo XX. Dieron la vuelta al Globo para formar parte, hoy día, de nuestro patrimonio artístico mundial.

A las puertas del siglo XXI, con 19 años, y sin una idea clara de lo que allí encontraría, Mónica de la Fuente partió de su Valladolid natal a la India. Al llegar, cayó seducida por la danza virtuosa de Alarmel Valli, quien la animaría a zambullirse durante siete años en el estudio intensivo de las danzas Bharata Natyam y Kathakali. Gracias a un convenio entre la India y España, Mónica será la primera estudiante becada para realizarse como bailarina profesional en algunas de las mejores escuelas de la India como Kalakshetra.

Terminados sus estudios, y bajo la dirección de Gloria Mandelik, la bailarina vallisoletana regresa a los escenarios españoles con una visión artística transcultural. “La Senda Estrecha de Akka”, “La Flor del Deseo” y “La Eterna Historia de Sita y Rama” son algunos ejemplos de las creaciones escenográficas que Mónica de la Fuente realizará fruto de sus años de trabajo en la India. En ellas combina Bharata Natyam y Kathakali con poesías místico-amorosas en castellano, que le sirven para contextualizar estas danzas a un nuevo público.

Para Mónica danzar es una ofrenda que “ te permite devolver todo el arte que te han enseñado a la vida, a Dios, o como quieras llamarlo.”

Otro de sus sueños hecho realidad es la creación de la Casa de la India, desde la que trabaja fervientemente poniendo en marcha jugosos proyectos. Desde Valladolid, esta institución se presenta como referente nacional de unión entre la India y España.

LA DANZA – TEATRO

No deja de sorprender cómo las bailarinas indias gesticulan con la cara, y coordinan cada gesto con un movimiento corporal.

Ésa es la danza expresiva. La danza tiene dos aspectos importantes. La danza pura, es decir, el disfrute del baile en sí mismo; y la danza expresiva, que dramatiza textos a través de un lenguaje codificado. Tanto en Kathakali como en Bharata Natyam, hay un recitador que canta el texto, mientras la bailarina (o actor en caso de Kathakali) describe la narración a través de la mímica. Para ello ha de buscar todas las posibilidades expresivas de la cara, manos, ojos...

El entrenamiento inicial de una bailarina de Bharata Natyam consiste en explorar los movimientos de las cejas, los ojos, manos... para después poder narrar el poema, a través de la expresión facial y los gestos. Para ello se entrena el movimiento de los ojos hacia arriba y abajo, se describen ochos con la mirada, etc.

Hay un famoso poema que se aprende en el Natya Sastra que dice:

“ Donde van las manos van los ojos

Donde van los ojos aflora una imagen

Con una imagen una emoción

La emoción compartida con el público produce “rasa” o placer estético.

Es decir, las manos son las que generan comunicación a través de los “mudras” o símbolos que traducen el texto, y se consideran sagrados. Similar al lenguaje de los sordos, los mudras constituyen el abecedario de este idioma, y la combinación de diferentes mudras forma palabras o frases. Si a las manos le dirigimos la mirada de forma expresiva, el público capta ese mundo de placer estético.

Se trata pues, de una danza-teatro.

Claro, no podemos separar ambos conceptos. El propio término “Natyam” significa danza-teatro. Nos está indicando que se trata de una danza expresiva que utiliza elementos dramáticos.

La danza Bharata Natyam está basada en el Natya Sastra, que es un antiguo tratado de Artes Escénicas escrito hace más de 2000 años, donde aparecen todos los cánones de la danza. A partir del arte dramático se genera la danza.

Resulta asombrosa la vigencia de un tratado tan antiguo.

Está a la orden del día. Es una enciclopedia. En ella podemos encontrar todo acerca del Drama.

¿El Natya Sastra forma parte de los Vedas?

No, justamente es un quinto Veda o libro sagrado. Los Vedas están escritos para la gente de las castas altas, los brahmanes o sacerdotes. Y el Natya Sastra dice literalmente:

“El dios Brahma, el creador, dijo ¿Qué podemos crear que sea escuchado por toda la gente? Hagamos un quinto Veda para llegar a todas las gentes de las diferentes castas. Que no solamente nos enseñe, sino que también cause placer a nuestros ojos y oídos.

KALAKSHETRA, LA GRAN ESCUELA DE LAS ARTES.

Yo estudié en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid, y con 19 años decidí emprender un viaje hacia Asia. Fue un viaje por tierra que me llevó hasta el norte de la India. Entramos por Amritsar, donde se halla el Templo Sikh y los sijs guapísimos con sus turbantes. Después fui al Festival de Khajuraho, donde se encuentran los templos de las figuras eróticas. Allí se celebra todos los años un festival de danza de toda la India.

Por primera vez vi Bharata Natyam. Lo bailaba una gran bailarina, Alarmel Valli. Fue un flechazo. En aquél momento elegí la danza y con quién quería aprenderla. Alarmel vivía en Madrás, así que fui hasta su casa a pedirle si me podía enseñar a bailar. Me dijo que siendo tan joven y conociendo tan poco la India, lo mejor para mí sería aprender en Kalakshetra, la gran escuela de las Artes que fundó Rukmini Devi. En Kalakshetra además de danza se aprende todo lo relacionado con la cultura, sánscrito, yoga, etc. para acercarse a la danza en profundidad. En la escuela se vive como un “ashram”, es decir, un lugar donde las mujeres no sólo aprenden la danza, sino una forma de vivir, de moverse, de pensar.

Allí di mis primeros pasos en Bharata Natyam, preguntándome muchas veces ¿qué hago aquí? Sobretodo porque el primer año en Kalakshetra sólo se repiten los pasos o “adavus” que conforman la danza. Cada “adavu” coordina el movimiento de todas las partes del cuerpo, incluidas las cejas, ojos, brazos, codos, etc. Hasta que se disfruta la danza pasa un tiempo considerable. Y yo me preguntaba continuamente ¿qué hago aquí sufriendo, llorando?

¿Pasaste el primer año aprendiendo exclusivamente técnica?

Pura técnica. El sistema de enseñanza está basado en la repetición. La bailarina repite y repite hasta que el cuerpo asume los movimientos como naturales. Pero para eso tienes que sudar y sudar.

Me hicieron una prueba para entrar en Kalakshetra, para la cual mi única formación anterior en danza había sido jotas castellanas (ríe). Pero no les pareció mal, porque mi interés partía del teatro. Así que pasé la prueba y me encontré con toda una cultura y una nueva forma de vida.

Uno de los componentes fundamentales de la danza es el ritmo, que en India forma un lenguaje perfecto.

Exacto. Diríamos que la danza habla el idioma del ritmo. Un “bol” o frase rítmica cantada con sílabas, se traduce corporalmente en un paso o una secuencia de pasos que se corresponden al detalle con la percusión. El mridangam (membranófono horizontal que se percute con ambas manos) es el instrumento de percusión que se utiliza para Bharata Natyam.

EL BHARATA NATYAM.

El “Alaripu” es una de las primeras danzas que se suelen bailar en una sesión de Bharata Natyam. Alaripu significa florecer. Se considera un florecer del cuerpo, porque se entiende como la fase de calentamiento. Comienza con secuencias rítmicas sencillas para terminar en un clímax muy difícil de ejecutar. Antes del Alaripu se interpreta un Malari, una pieza que se ha recuperado de la Antigüedad. La danza Bharata Natyam era bailada por las “devadasis” o mujeres consagradas al templo. El Malari se danzaba en una procesión que hacían las devadasis alrededor del templo, y que terminaba con una ofrenda de flores al icono del dios.

Entonces, es una danza de mujeres.

Lo bailaban las devadasis, literalmente “esclavas de Dios”. Se consagraban al templo, y en cada templo se consagraban a uno o a otro dios. Por ejemplo a Shiva, el dios de la danza.

Se conoce que ha habido devadasis desde siempre. Pero en la Edad Media de la India, siglos XII y XIII, con el esplendor de la época, había miles de templos y devadasis. Estas mujeres nacían en una casta que las predestinaba a vivir allí. Llegada la edad, celebraban un ritual y pasaban a formar parte del templo, para el cuál cada día danzaban frente al icono y los sacerdotes. Eran danzas votivas que exaltaban la figura de la divinidad, o poemas amorosos dedicados a ese dios al que le se dirigían como un amante.

Hay, por ejemplo, un “kirtanam” – poema- muy popular que cuenta cómo la diosa Minakshi se encontró con el dios Shiva. Minakshi era la hija de un rey, que no pudiendo tener hijos, realizó un gran sacrificio con el que se ganó a Minakshi. Ella dijo que no querría enamorarse jamás, y se dedicó al combate y la guerra. Hasta que un día se encontró con el dios Shiva, con el que se casó. Cada día en la ciudad de Madurai hacen una procesión en el templo en la que Minakshi y Shiva se encuentran.

De las danzas de India, ¿el Bharata Natyam es la más popular?

Hay otros estilos como el Odissi, Kuchipudi, etc. que también se han exportado y son muy interesantes. Pero el Bharata Natyam, puesto que recoge aspectos de la danza pura y la tradición poética del “Padam” - que son poemas que se traducen corporalmente en la danza y forman parte de una tradición muy antigua, la tamil- resulta muy rica y vistosa. Se baila en toda la India y también fuera de ella. Cuenta con grandes exponentes como Alarmel Valli.

COMIENZA EL ESPECTÁCULO.

El espectáculo es una explosión de música, movimiento y poesía. Esta danza suele empezar con el Alaripu, una danza pura o movimiento rítmico. Poco a poco vamos asistiendo al acercamiento amoroso de la bailarina a su dios amante. El espectáculo se entiende como el camino que realizan las mujeres devadasis desde las murallas hacia el templo, adentrándose por diferentes pasillos hasta el icono, en el centro del recinto.

En una sesión de Bharata Natyam se cantan diferentes tipos de canciones y poemas. Se empieza con un poema de exaltación al dios, conocido como “Sabdam”, que dura unos 15´ aprox. Después se suceden piezas de diferentes épocas literarias que se han traducido en forma de danza y música (“Padam”).

El centro del espectáculo es el Pava Varnam (30-45´). Esta pieza recoge música y danza dedicadas a un dios, donde se combinan poemas con estructuras rítmicas o “tirmanams”.

A continuación vendría un padam en el que la bailarina se dirige al dios como un amante. Aquí tenemos oportunidad de disfrutar de la tradición poética la India, conocida como Padam. Estos poemas, la mayoría del siglo XVI, fueron escritos especialmente para ser cantados y bailados. Suelen tener un lenguaje místico-amoroso. Se habla al dios amante como si fuera un humano, aunque se hace referencia a la divinidad.

El espectáculo terminaría con un “Tilana”, que es una explosión rítmica, de puro disfrute de la danza. Todo ello duraría unas dos horas.

Actualmente la danza ¿conserva el sentido religioso?

Ha tenido que adaptarse como espectáculo teatral, pero mantiene el sentido litúrgico, puesto que está encarnado en los poemas, forma de danza y actitud de la bailarina originales.

Disponemos de una gran amalgama de bailarinas. Desde las que deciden bailarlo en su templo o casa, hasta aquéllas que realizan grandes obras que viajan por todo el mundo. El Bharata Natyam se ha adaptado del tal modo, que ha creado una forma de danza contemporánea que toma su esencia original y se desarrolla en un nuevo formato, hablando de nuevos temas como la situación de la mujer.

La compañía de Chandra Lekha (Madrás) ha actuado con grandes personalidades de la Danza Contemporánea como Pina Bausch. Ha nacido, por tanto, una forma de Bharata Natyam en un nuevo contexto de danza contemporánea.

¿Qué es lo que más te atrae de la danza Bharata Natyam?

Me hace muy feliz bailarla. Cuando llevo un tiempo sin ella, la gente me dice: “creo que tienes que ir a bailar un rato, lo necesitas”. Para mí es un arte completo, porque mezcla el disfrute de la danza con la parte de expresión. También lo concibo como una forma de devoción. Es una ofrenda que te permite devolver todo el arte que te han enseñado a la vida, a Dios o como quieras llamarlo. Es completa porque une todos los aspectos de la persona.

¿Y al público qué es lo que más le atrae de estas actuaciones?

Yo creo que es fabuloso ver cómo se puede expresar con todas las partes del cuerpo ese ritmo frenético.

Como bailarina, cuando se domina la parte de expresión, es cuando más se cala en el público. También es necesario contextualizar esta danza. Estamos escuchando poemas en lenguas regionales como el tamil o malayalam, por lo que el público en España no entiende su significado. Eso sí, puede percibir el estado anímico de la canción. Es importante contextualizar el espectáculo adaptando el texto al castellano para que el público pueda seguir los gestos. Esa es mi labor ahora, cómo hacer llegar esta danza al público de la forma más completa, con todos sus elementos.

Además del Bharata Natyam tradicional, tienes tus propios espectáculos como “Del pez al pájaro”.

Sí. En España tenemos una tradición de poesía místico-amorosa importante, como la de San Juan de la Cruz. He hecho un experimento teatral escenificando Bharata Natyam con estos poemas. Es ahí donde noto que el público une todos los elementos (música, poesía, baile) y disfruta del “rasa” o placer estético.

La poesía místico-amorosa india y española son similares. En los poemas de la India la heroína habla a su amado y pasa por diferentes estados anímicos. En el cántico espiritual San Juan de la Cruz también atraviesa diferentes estados de ánimo. El espectáculo “Del pez al pájaro” parte de una investigación de esos ritmos y estados de ánimo que pueden traducirse corporalmente.

¿Los padam son poesías?

Padam es toda una tradición literaria del sur de la India que pertenece al movimiento Bhakti o devocional. Estas formas se empezaron a escribir desde el siglo IX para ser cantadas y bailadas. En Bharata Natyam y Kathakali se utilizan textos de tradiciones literarias muy diferentes, como el sánscrito, lenguas vernáculas, etc.

KATHAKALI: LOS MITOS RESUCITAN.

En la danza Kathakali, que es más teatro que danza, se narran las grandes epopeyas de la India, Mahabharata y Ramayana. Tradicionalmente ha sido representado por hombres, puesto que tiene sus orígenes en el arte marcial del Kalaripayat.

Tu espectáculo “La flor de la buena fortuna” está desarrollado a través de Kathakali.

Sí, narra uno de los episodios del Mahabharata en el que aparece Draupadi, la mujer casada con los cinco héroes o “pandavas”.

Para Kathakali se escriben poemas dramáticos épicos basados en el Ramayana y Mahabharata principalmente, y otros textos que hablan de dioses. En Kathakali se escenifican estas epopeyas que, debido a su extensión, se dividen en diferentes episodios y escenas. Una sola escena puede durar tres o cuatro horas de representación. El Kathakali tiene lugar en los templos durante toda la noche. Lo que allí se representa es apenas un pequeño episodio dentro de la extensa historia del Mahabharata, por ejemplo.

LA FUNCIÓN.

El actor comienza a maquillarse sobre las cuatro de la tarde y le lleva tres o cuatro horas. El maquillaje está dividido en diferentes arquetipos. Cada personaje se maquillará de una manera determinada. Se crea en el momento una media máscara de papel y pasta de arroz para la cara. Un profesional o “chuti” será quien se lo coloque al actor. Después del maquillaje vendrá el vestuario. Así se crean dioses, demonios, etc. Se utilizan metros y metros de tela para crear estos enormes personajes.

Tras el maquillaje, comienza el espectáculo más o menos a las diez de la noche, después de haber hecho una ofrenda en el templo. Hasta las seis de la mañana, con el amanecer, van a ir sucediéndose diferentes personajes. Puede narrase una escena, dos, o tres, que el público ha solicitado previamente.

¿El público lo solicita?

El Kathakali forma parte de la festividad del templo. Sería algo así como las fiestas del barrio que está alrededor de ese templo. El público solicita a una compañía de actores de Kathakali que represente esa historia. La gente ha participado en toda la festividad, y a eso de las diez de la noche acude con sus esterillas y su merienda, y se sientan delante de un pequeño escenario que han montado junto al templo. El espectáculo de Kathakali durará toda la noche, por lo que el público se levanta, se va a tomar un té y vuelve, o se duerme y le dice a otro que lo despierte cuando aparezca determinada escena o personaje, etc. La gente ya conoce estas historias; lo que quieren ver es cómo los actores lo representan ese día.

En estas historias donde se enfrenta el Bien contra el Mal, siempre gana el bueno. Es muy importante un final feliz.

Sí, y además gana en el momento que vence la luz sobre la oscuridad, que es el momento en que amanece. Coincide con la matanza final donde mueren los malos.

MAQUILLAJE, DIOSES Y DEMONIOS.

Son obras muy vistosas, los personajes se presentan detrás de la cortina y se dejan ver poco a poco.

Hay toda una técnica. Tiene una codificación muy antigua que viene del teatro sánscrito, que todavía se practica hoy en Kerala. Con pocos elementos, casi ningún objeto, el actor es capaz de transportarnos a un mundo de dioses y demonios. Uno de los elementos principales es la cortina, que le sirve al actor para aparecer en escena. Cada personaje aparece de forma distinta. Los personajes de barba roja, por ejemplo, son seres malignos, y dan mucha importancia al momento de la presentación tras la cortina. Primero aparece una mano, luego otra mano, poco a poco se va viendo su cara, se esconden, etc. Es como si la cortina dividiese el mundo de los humanos del mundo de los dioses.

El maquillaje de los personajes es maravilloso, las caras verdes, rojas, amarillas...

Es lo que se llama “aharya abhinaya”. Se le da mucha importancia al aspecto que tiene el actor. Se dice que el actor es simplemente una vasija que tiene que trabajar todos los elementos externos para meterse dentro del personaje.

Realmente lo sientes así. La primera vez un actor que sale a escena es la primera vez que se prueba todo el vestuario. Hasta ese momento el actor había practicado la danza en una habitación, pero ese día sagrado pensado por las estrellas, sale a actuar al templo. Por primera vez prueba todos los elementos, una corona de madera que puede llegar a pesar cinco kilos, más el vestuario y el maquillaje. Recuerdo que yo no lograba encontrarme como persona dentro del vestuario, te pierdes. Pero creo que esa es la función. Se trata de que el actor se pierda y se haga con ese vestuario que está muy estudiado para crear un efecto estético.

MI APORTACIÓN PERSONAL, UN LENGUAJE HÍBRIDO.

Con el amplio bagaje artístico adquirido tras siete años de intenso trabajo en la India, has creado espectáculos como “La senda estrechad de Akka”.

Desde que llegué a la India, además de aprender cada día la forma tradicional de la danza, siempre he tenido la necesidad de traducir todo lo que estaba aprendiendo en mi propio lenguaje. Y así han surgido diferentes espectáculos.

“La senda estrecha de Akka” nació a partir de la poesía de Akka Mahadevi, una mística, poetisa y revolucionaria de la India del siglo XII que sigue inspirando movimientos literarios y sociales por su relevancia contemporánea y universal. Al traducir al castellano sus poemas me di cuenta de la fuerza que tenían. Después se los hice llegar a un grupo de Valladolid, Karton Boulevard Imbérica, para que pusieran música a la obra.

Se dice que Akka Mahadevi caminó desnuda hablando de los derechos de las mujeres. Rompió todas las normas y luchó contra el sistema de castas. Hablaba de un dios personal, y pedía que le permitieran vivir su propia espiritualidad. En pleno siglo XII se dirigía a los hombres así:

“Atraída por la belleza de estos pechos en plena juventud viniste hermano.

No soy hembra, no soy prostituta.

Me mirar y remiras ¿quién crees que soy?”

“La senda estrecha de Akka” se ha representado mucho en España, con música en directo.

¿En qué consiste tu repertorio actual?

A veces son espectáculos tradicionales de Bharata Natyam y Kathakali, y otras veces represento mis propios espectáculos de teatro contemporáneo. Trato de tocar diferentes campos, porque así soy yo como persona.

Entrevista de: Patricio Otero

     
• País
  España
• Nombre oficial
  Reino de España
• Capital
Madrid
• Continente
  Europa
• Idioma
  Español, catalán, gallego, euskera
• Moneda
  Euro
• Religión
  Católica romana
• Gentilicio
  Español
• Gobierno actual
  Rey Juan Carlos I
  Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero