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  Gloria Mandelik  
Gloria Mandelik
Estados Unidos
 
         
   
             
   
La danza cósmica que abraza Bharata Natyam, Danza Española y Ballet.

El Bharata Natyam es una de las danzas más antiguas de cuantas se conocen en India. Se ha venido desarrollando desde tiempos remotos en los templos del sur del país. Las bailarinas o devadasis se entregaban en cuerpo y alma a las divinidades, dedicándoles sus estilizadas danzas. El exhaustivo conocimiento del cuerpo y el duro entrenamiento que requiere esta danza, ofrecen como resultado un asombroso conjunto de rápidos y precisos movimientos coordinados en secuencias rítmicas de gran complejidad.

El refinado lenguaje corporal de las bellas devadasis sedujo a la bailarina Anna Pavlova, el fenómeno mundial del ballet clásico ruso. Curiosamente, fue Pavlova quien hizo ver a Rukmini Devi, una joven que conoció en Inglaterra en 1924, la riqueza de las danzas clásicas de su país natal. Rukmini Devi pertenecía a la aristocrática casta de los brahmanes, por lo que se le tenía prohibido el contacto con la danza, por ser considerada un arte bajo y vulgar. Rukmini, sin embargo, rompió moldes doblemente al casarse con un inglés, y aprender a bailar la danza india a los 30 años. Gracias a Pavlova recuperó el interés por la tradición de su país. Y así fue que en 1936 fundó en el sur de India la escuela Kalakshetra, considerada hoy día el conservatorio más importante en el mundo entero de danza y música clásica india. Con esto Rukmini Devi logró la institucionalización, democratización, y revaloración de la danza en India.

Y aquí es donde aparece Gloria Mandelik (Florida, EEUU 1941), reconocida internacionalmente por su labor como bailarina, coreógrafa y maestra de ballet, danza española y danzas clásicas de la India. Su curiosidad, valentía y creatividad jugaron un papel decisivo a la hora de profundizar en campos tan diferentes y crear un lenguaje común.

Siendo una niña, Mandelik viajó de EEUU a Francia, donde profundizó en el ballet; y embrujada por el flamenco viajó nuevamente a España. Cuando su nombre ya despuntaba en Europa como primera bailarina del Ballet Español de Pilar López, Gloria se jugó todas sus cartas a un tercer viaje que sería decisivo para conformar su personalidad. Con 27 años se trasladó a la prestigiosa escuela Kalakshetra. Allí aprendió con la propia Rukmini Devi, la fundadora, el rico lenguaje de las danzas clásicas indias.

El regreso a Europa trajo consigo la dificultad de acercar las danzas de India al contexto occidental, pues apenas se conocían casos de bailarines que lo hubieran intentado anteriormente. Con el tiempo se sucederán sus viajes y éxitos en Europa e India con sus propias compañías, formando a su vez a los que más tarde serán grandes figuras del ballet actual.

Preocupada por dar continuidad a sus experiencias, Gloria Mandelik, a sus 64 años, viaja a la India constantemente y ejerce como pedagoga y coreógrafa en EEUU y España.

SIEMPRE LO LLEVÉ DENTRO.

Gloria - Cuando tenía cuatro años escuché por primera vez música india en el coche de mi padre. Estaba buscando una emisora en el dial y apareció esta música. Yo me levanté de golpe y dije: ¡Quiero escuchar eso!

También diste con el ballet muy pronto.

Sí, empecé a tomar clases de ballet con cuatro años y a los ocho fui a Francia, donde continué mis estudios en la Ópera de Niza. Allí comencé a salir a escena con otros niños.

En Francia tuve oportunidad de ver una compañía de baile español. El flamenco me sonó muy oriental, por lo que vine a España y aprendí baile español. Bailé en el Ballet Español de Pilar López como primera bailarina y recorrimos Europa con la compañía.

Siempre he tenido mucha inquietud. Pilar López decía: “esa niña es muy inquieta” (ríe).

Y LLEGÓ LA INDIA.

Dejé todo en 1968, yo tenía 27 años y me fui a la India. Anteriormente me había iniciado en España en la danza india un maestro que pasaba por Madrid y que me recomendó la escuela Kalakshetra de Chennai, en el sudeste de India. Kalakshetra es la escuela más prestigiosa de Bharata Natyam.

¿Cómo te enfrentaste la nueva danza?

La formación de danza clásica te proporciona un gran conocimiento del cuerpo. Hay movimientos muy parecidos entre ambas danzas. La posición principal de Bharata Natyam es igual que el en dehors del ballet. Consiste en flexionar y girar las piernas y los pies hacia fuera.

El conocimiento que yo tenía de la danza clásica y el ritmo del flamenco me facilitaron muchísimo el aprendizaje de la danza india. Mi oído ya estaba adaptado.

¿Encontraste conexión entre el flamenco y la música india?

Los indios han realizado matemáticamente todos los contratiempos posibles en un intervalo rítmico, mientras que los flamencos son más intuitivos. Aunque parezca mentira es mucho más sencillo el flamenco.

El ritmo es toda una ciencia para los indios

Es una ciencia, y muy complicada. ¡Hay que ser buen matemático para entenderlo! (ríe)

Es impresionante cómo coordinan las bailarinas de Bharata Natyam las sílabas cantadas con rápidos y precisos movimientos de todo el cuerpo.

La danza está dividida en dos partes: la danza pura o Nrtta ejecutada sobre sílabas o notas, que no describe nada; y la danza dramatizada o Nrtya que incluye los mudras o posturas de las manos, el zapateado (con los pies descalzos), y el abhinaya, que es un lenguaje gestual codificado muy complejo.

El abhinaya es el arte de avocar emociones a través de la mímica, y engloba la expresión facial (globos oculares, cejas, párpados, nariz, labios, barbilla, boca...), del cuerpo (cabeza, pecho, costados, caderas, muslos, manos y pies), a través del vestuario (maquillaje, accesorios, etc.) y el recitado con música.

El abhinaya está regido por esta máxima:

Donde va la mano van los ojos

Donde van los ojos está la mente

Donde está mente está el corazón

Donde está el corazón hay sentimiento.

A través del abhinaya (lenguaje de gestos) y los mudras (postura de las manos) se narran historias. Generalmente, las piezas dramáticas son alabanzas a los dioses. Después de cada danza narrativa siempre hay unas frases de danza pura, de carácter rítmico.

¿Cómo fue el tiempo vivido en la India?

Me enriquecí en todos los sentidos. Seguía las mismas costumbres de los indios Vivía en el sur de India, en Madrás, ahora llamado Chennai, junto al mar y la naturaleza, escuchando música india y viendo bailar todos los días. En el hinduismo todo esto está unido. Sentía que era algo muy cercano a mí, como si ya lo hubiera vivido. Me adapté muy bien.

Me encanta viajar a la India, es de una riqueza emocional y de una belleza visual excepcional.

También recibiste un entrenamiento espiritual en la escuela Kalakshetra.

La danza en sí misma es espiritual. Antiguamente se bailaba en los templos para los dioses, por lo que casi todas las danzas están relacionadas con algún dios. En la danza se cantan poesías antiguas sobre Krishna o Shiva - el dios que creó el mundo con su danza cósmica-, y otros. La danza y lo espiritual están muy unidos.

Recuerdo, por ejemplo, que en la escuela nos llevaban al templo los sábados para cantar bayans, que son canciones tradicionales para cantar en el templo.

¿Te atraía el componente espiritual de la danza india?

Sí, mucho. Cuando tenía 4 o 5 años y vivía en California, la gente me preguntaba por qué quería ser bailarina, y yo decía: “Es mi religión”. No sé de dónde me salía (ríe). La gente se asustaba al oír esto de una niña tan pequeña.

Tal vez eres una reencarnación.

¿Quién sabe? Todos somos reencarnaciones y partes del universo y la grandeza cósmica.

Hay, por cierto, una danza que describe cómo Shiva crea el universo con su danza cósmica, y dice así:

Las cuatro esferas del Universo temblaron. El Miedo se balanceó e hizo temblar el mundo. De la cabellera de Shiva brotó el río Ganga y sus afluentes. Y todos los devas – dioses- cantaron alabanzas al dios Shiva.

Shiva tiene el pelo largo, adornado con serpientes – en la India la serpiente no es considerada un ser malévolo-. Lleva serpientes por collares que danzan y se balancean cuando él danza. Su baile trajo la salvación al mundo y puso en movimiento todo el cosmos.

BHARATA NATYAM.

¿Cómo viste la bailarina de Bharata Natyam?

Existen varias formas. Se puede vestir un pantalón y una pieza dorada en forma de abanico en la parte delantera. En Kalakshetra no está permitido este pantalón; se usa un sari, que puede adoptar la forma de pantalón. Tampoco están permitidos los vestidos cosidos, hay que dar forma al sari para vestirse en el momento.

Lo cierto es que se tarda mucho en envolverse en su sari, por lo que es preferible llevarlo a un sastre para le dé la forma que tú quieres.

Para bailar a diario en esta escuela las bailarinas de ponen una especie de pijama, un corpiño y un sari cortito por debajo de las rodillas amarrado por un hombro y alrededor de la cintura.

Para bailar en escena se visten sedas bordadas en oro y muchas joyas.

Y quedan preciosas.

Sí, una maravilla. Están guapísimas, parecen diosas. Llevan una joya que luce en la raya media del pelo y rodea la cabeza. También llevan pendientes, collares, pulseras y cascabeles en los tobillos. Estos cascabeles no se usan en los ensayos diarios.

Y los pies descalzos ¿por qué?

Tradicionalmente, en la India no se entra en las casas ni templos con zapatos. Así no se trae la suciedad del exterior a un recinto sagrado La danza es sagrada, antiguamente se bailaba en los templos, y por ello se sigue bailando descalzo.

Un espectáculo de Bharata Natyam tiene distintas partes. La primera es el Alaripu.

Alaripu significa florecer, es por tanto como una flor que se abre. Se trata de una danza invocatoria que pide a los cuatro costados del universo y de ranga (escenario) que consagre su espacio. La bailarina danza para Dios y el baile es un regalo de Dios. Debe, por tanto, ser digna de danzar. Este baile no es descriptivo, sino danza pura. A continuación viene el Jatiswaran. Ambas danzas se basan en melodías sobre un determinado ritmo. Hay una gran variedad de ritmos.

¿Cómo es el escenario?

Depende del lugar. Si vas a la escuela Kalakshetra, te parecerá haber realizado un viaje 2000 años atrás y hallarte en una de las epopeyas indias: Mahabarata o Ramayana. Parece un cuento de hadas. Es un escenario bellísimo decorado con vegetación y unas cortinas maravillosas con tintes vegetales y colores muy llamativos. Por otro lado, si vas a ver a una bailarina en un teatro corriente, entonces será ella la que aporte toda la magia con su baile y el abhinaya o expresión facial y gestual.

Curioso. Es una de las pocas danzas donde la expresión facial adquiere esta relevancia.

Es que en la India no están separadas la danza y el teatro. Natya significa tanto Danza como Teatro, y está dividida en Nrtta o danza pura, de carácter rítmico; y Nrtya, que es la parte de danza que incorpora mimo. Es una danza muy completa.

Parte de esto lo he aportado a mis clases de ballet, porque los bailarines suelen olvidarse de dirigir la mirada correctamente, o hacen los ejercicios y llevan la boca abierta, por ejemplo. Es importante poner una expresión bonita que aporte algo al movimiento que están realizando.

En las danzas de Bali y Java también se incorpora una expresión facial muy importante. Tiene su origen en la India. Los indios viajaron en barcos a Indonesia en los primeros siglos d.C. Lo cierto es que en todo el sudeste asiático se usa bastante el movimiento de los ojos y la expresión facial; tal vez no tanto como en India, pero es un rasgo común.

DE VUELTA A OCCIDENTE.

Tras haber renunciado a una exitosa carrera en Europa, regresaste a España años más tarde con la danza india. ¿Había público para estos espectáculos en aquella época?

Resultó muy innovador, porque muy poca gente había realizado este tipo de experiencia anteriormente. Ofrecí recitales en el Teatro María Guerrero, La Zarzuela, Centro Cultural de la Villa, etc. En casi todos los teatros de Madrid. También ofrecí conferencias junto con recitales en todas las cajas de ahorro y pequeños teatros y conservatorios de España. La gente estaba muy interesada en las explicaciones de la danza de India, pero era público muy reducido, a menudo interesado en el orientalismo.

Tiempos difíciles para acercar la danza india.

Sí, pero participé mucho en el programa “Directísimo” de la 1ª cadena de TVE. Cada vez que salía allí, la gente me reconocía al día siguiente en la calle (ríe).

También realicé muchos programas de danza india y ballet para la serie “ La danza”, en la 2 de TVE a finales de los 70.

Y rodaste muchas películas.

Sí, películas donde bailaba baile español con Marisol, Rocío Durcal (ríe), etc. También hice baile español en el 68 en un film que es un clásico en la India, junto con la nieta de Rabindranath Tagore.

MI RECETA: CULTURAS Y LENGUAJES CORPORALES DIFERENTES.

Ahora mismo trabajas asiduamente en EEUU.

Sí, acabo de regresar de Pensilvania, donde he montado la coreografía de un par de ballets, uno con música de zarzuela, y el otro con música clásica india.

¿Ballet con música india?

Con el ballet clásico se puede bailar cualquier cosa. Los pasos son de ballet: frappé, fermé, piqué, pirouette, arabesque, etc.; pero se ejecutan siguiendo la métrica (el sistema de sílabas rítmicas) de la danza india. Encajan perfectamente.

¿Cómo lo han tomado los bailarines?

Están fascinados. Además he diseñado trajes basados en los frescos de Ajanta (grupo de cuevas del sur de India patrimonio de la Humanidad) y en las estatuas de los templos, adaptándolos al ballet clásico.

En tus coreografías hay danza india, Ballet Clásico y Danza Española juntas.

Eso es. Tengo algunas coreografías como “Los Elementos” con música de Vivaldi, donde la Danza Contemporánea representaba el Agua, Ballet Clásico era Aire, Bharata Natyam era Tierra, y Danza Española era Fuego. Cada bailarín era un estilo. Les hice bailar juntos buscando movimientos parecidos. Y funcionaba.

La obra se estrenó en el Teatro Albéniz en 1995 y gustó mucho, especialmente el dúo de Bharata Natyam y Danza Española. Entre los bailarines figuraban el hijo de mis maestros los Dhananjayans, Alicia González, Tino Morán y José Antonio Arroyo, del Ballet Nacional Español

LA DANZA: BELLEZA Y SALUD.

¿Qué te ha aportado toda una vida dedicada a la Danza y a unos mundos tan diferentes?

Muy poco dinero (ríe). Mucha salud. Sigo mi clase de ballet diario para entrenarme, porque de otra manera no podría levantarme, brincar y hacer nuevas coreografías. También me ha aportado una gran riqueza de belleza.

Siento que estoy aportando algo positivo al mundo, que hace falta. La danza es muy sana, y cuantos más estilos conozcas más enriquecedor es.

Enseñando también se aprende mucho. Tengo algunas alumnas como Clara Mora, americana como yo y bailarina de flamenco, que es una excelente bailarina.

¿Algún deseo para echar en el pozo de los deseos?

Que baile más gente. Que cada uno eche un grano de pensamiento positivo al mundo, porque está muy mal. Hay que cuidar este planeta tan bello que tenemos. Se está descuidando la atmósfera.

Que haya más amor en el mundo. Con la danza se quita mucha energía negativa y se libera todo lo positivo.

Entrevista de: Patricio Otero

     
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