Se necesita un valor.Formato no válido.
 
 
  Rosa Zaragoza  
Rosa Zaragoza
España
 
         
   
             
   
Canciones de éxtasis, paz y nacimiento

La cantante y narradora de Barcelona une en su música la riqueza cultural de las tradiciones musulmanas, judías y cristianas, que en la antigüedad supieron convivir en el mediterráneo ibérico. En discos como “Erótica Mística”, “Matria” y pronto en “Nacer, renacer”, además de sus trabajos de narración y conciertos en todo el mundo, la artista catalana, busca reinstaurar esa unión pacífica de las culturas, con un arte que halla en el cuerpo los placeres más sagrados.

¿Qué le sucede a tu persona, a tu identidad y sensaciones, al haberte entregado a la música de estas tres culturas?

Cuando estoy cantando tengo la sensación de que estoy haciendo lo que he venido a hacer en esta vida, sobretodo cuando siento que la canción, los que la escuchan y yo somos uno, que lo sagrado está puesto en movimiento, es la comunión. Y en algunos momentos hay éxtasis, la sensación de que no estoy ahí con mi personalidad sino fuera de ella, dejando pasar la emoción a través de mí y los que escuchan también están ahí, conmoviéndose conmigo.

Toda tu obra parece cantarle a lo femenino y lo sagrado, en esa capacidad de la mujer dar vida y de sentir placer, de ser santa y sensual, más aún, de llegar a lo sagrado a través de la sensualidad.

La relación es de lo sagrado y nosotros , los hombres y mujeres de este planeta, siempre las mujeres fuimos en un punto más místicas pero creo que reconocer que lo divino está dentro de nosotros , o directamente , que somos sagrados, es para todos. Yo quiero hablar sobre los seres humanos y su condición divina. Claro que quizás tras siglos de patriarcado está bien reivindicar que somos sagradas y eso no nos impide lo sensual, pero naturalmente, los hombres también.

¿Crees que incorporar esta erótica mística a la vida puede servir para lograr una convivencia pacífica y más plena entre las personas?

Creo que la belleza, la cultura, la armonía, forman parte de ese erotismo al que yo me refiero y sí, es antagónico al concepto de guerra y confrontación, está cerca de la plenitud y la paz interior.

Tu rescatas la convivencia pacífica de las tres culturas en el medioevo mediterráneo. ¿Cuál sientes qué es el rol de la música para reinstaurar en la actualidad esa convivencia?

Sería muy significativo que todos los intelectuales con inquietudes del resto de Europa y alrededores se acercaran a esta tierra en la que un rey sabio fundó una escuela de traductores para estar al día de lo que aquí se escribía en hebreo y árabe. El oscurantismo medieval llega con la inquisición y el fin de la convivencia de las tres culturas, de todo eso deberíamos aprender en el momento actual. La música pertenece a ese orden de cosas, como la belleza, la bondad, que nos ponen en paz con nosotros mismos, nos ponen en éxtasis, nos devuelven la alegría interior. Todo ese trabajo interno para ser mejor persona lleva a la convivencia y la paz también con el vecino, con tu madre, con el profe de tu hijo. Y así vamos ampliando el círculo.

“Sentir y no pensar, sentir con todo mi ser”, cantas como un rezo en una canción de Erótica Mística. ¿Haces este pedido también para que el mundo cambie con una conciencia colectiva de la necesidad de sentir más antes que ser tan racionales?

Creo que este mundo nuestro funciona mucho con el hemisferio izquierdo, empieza en lo que aprenden los niños en la escuela, la mayoría de asignaturas hacen funcionar ese hemisferio y las que harían funcionar el derecho, plástica, música, no enseñan a disfrutar de ellas como algo más que nos regala la vida para nuestro placer. Enseñan notas, conceptos otra vez, por eso puedes encontrar profesores de música que no tienen ritmo, que no podrían bailar. Sería bonito que se enseñara a los niños a ser felices a partir de cosas tan sencillas como mezclar colores, observar la belleza de las olas o de las estrellas, escuchar música diferente de esa que siempre sale en la radio y en la tele. Sí, sería bonito un mundo que no estuviese todo el rato juzgando y analizando todo, con tiempo para respirar con los ojos cerrados, mientras escucha, paladea, acaricia.

¿Crees que la mujer tiene un lugar más claro, históricamente y por su propia naturaleza, en guardar y transmitir la memoria de una cultura?

Históricamente la mujer se quedaba en la casa. Sobre la forma de transmitir la cultura pues creo que es diferente. El mundo tras años de patriarcado tiene demasiado hemisferio izquierdo y con más ingredientes femeninos no nos va a ir mal. Vendría bien un poco de paciencia, de calidez y receptividad, de intuición y más confianza en la vida.

Entrevista de: Diego Oscar Ramos

     
• País
  España
• Nombre oficial
  Reino de España
• Capital
Madrid
• Continente
  Europa
• Idioma
  Español, catalán, gallego, euskera
• Moneda
  Euro
• Religión
  Católica romana
• Gentilicio
  Español
• Gobierno actual
  Rey Juan Carlos I
  Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero