El maliense Salif Keita, uno de los artistas africanos de mayor proyección en todo el mundo, lanzó su nuevo disco titulado “M’Bemba” (Los ancestros). Keita, quien regresó a su país tras 20 años de residencia parisina, grabó por primera vez en Wenda, el estudio que construyó en Bamako—capital del país—a doscientos metros del río Níger y en el que ya grabaron músicos de Malí, Guinea o Camerún, como el conocido bajista y cantante Richard Bona.
En declaraciones al diario español El País, Keita aseguró que este disco “es el más alegre y bailable que haya grabado nunca”, y agregó que "sólo hablo de amor porque ya hay demasiados problemas: enfermedades, hambre, guerras... Y no he querido hurgar en la herida con un cuchillo”. Como “Moffou”, su predecesor, este disco está centrado en los sonidos acústicos, pero definitivamente bailables.
En “M’Bemba” Salif Keita se acompaña de su “hermano” Toumani Diabaté quien magistralmente aporta su kora, Mama Sissoko con su laúd ngone, el guitarrista Ousmane Kouyate y Kanté Manfila en los arreglos. Con este último, Keita mantiene una amistad que se remonta a mediados de los 70, cuando trabajaron en Les Ambassadeurs, la mítica orquesta panafricana, cuyo repertorio constaba de melodías tradicionales mandingas, ritmos cubanos y canciones francesas, con guitarras eléctricas.
Salif Keita presentará “M’Bemba” el 1º de diciembre en Barcelona (BTM) y el día 3 en Santiago de Compostela (Auditorio de Galicia). |